Protagonista o actor de reparto?:


Dijiste alguna vez: estoy muy ocupado, no tengo tiempo para nada o cuando tenga tiempo voy a hacer algo?

Estas frases y otras afines, representan un "todo" en nuestra mente que muy frecuentemente, nos pueden generar distorsiones de los hechos o interpretaciones que tenemos de nuestra realidad, cerrando o limitando posibilidades de nuestro presente (y por ende nuestro futuro).

Si analizamos el tiempo entre algunas definiciones de distintas disciplinas podemos decir que: es una de las dimensiones en la que transitamos nuestra vida junto con las 3 espaciales (ancho, largo y profundo). También se define como una variable en torno a la cual muchas sociedades y culturas organizan la medición del transcurso del día semana mes año y la vida. Otra definición del lado de los negocios es la conocida "el tiempo es dinero". Podríamos  dar muchas interpretaciones sobre lo que para nosotros es el tiempo o que representa.

Ahora si vamos al plano cuantificado de segundos - minutos - horas conforme al calendario y el tiempo aproximado que tarda en girar la tierra alrededor del sol, en donde organizamos o transitamos  nuestra vida, disponemos de aproximadamente 24hs. El "QUÉ" hacemos con esas horas es una decisión y responsabilidad nuestra. En este momento puede que estés pensando que no es así y que a veces no podés decidir que hacer. Sin embargo ese pensamiento, puede estar fundamentándose en que todos los días "tengo que" o "debo hacer" tal o cual cosa. Si es así, tenés la posibilidad de empezar a pensar en el "quiero hacer" o "voy a hacer" tal o cual cosa cambiando la obligación del "debo" por la responsabilidad y compromiso con lo que decidís hacer. Hablemos un poco de un ejemplo que suele plantearse como es el trabajo. En charlas y cursos he hablando con personas que me dicen que quieren conectarse con el "quiero" pero que el trabajo es un "tengo que". Aun en ese caso, trabajamos con el propósito de lograr mantenernos y/o mantener a la familia, de tener un medio de vida, de tener seguridad, viajar, etc. Y bajo ese propósito, nos conectamos con el compromiso de lograr lo antes mencionado, y por lo tanto, tenemos la posibilidad de "decidir" trabajar. Si sentís que en realidad "tenes que" trabajar, podes pensar y reflexionar, que cambia si empezás a pensar y decir que "decido trabajar" por ejemplo. Eso no significa que necesariamente lo que decidís hacer te guste, significa que cada momento que haces algo, lo estas decidiendo hacer y con un compromiso de trasfondo, eso a veces lo pasamos prácticamente inadvertido. Cuando nos invitan a algún lugar y respondemos que no podemos porque ya "tenemos" otra cosa, lo que estamos diciendo, es que nos conectamos con el compromiso de haber pactado un trato para hacer otra cosa pero sin embargo seguimos decidiendo que hacer. Si para el mismo caso, nos surge una emergencia familiar, automáticamente lo que teníamos pactado de antes, se cambia por el compromiso de atender la emergencia, es decir que decidimos ahora atender esa emergencia. Las decisiones sobre que hacemos cada momento, están relacionadas con donde tenemos puesto el compromiso. Como se podría observar, las 24hs del día las disponemos para lo que decidimos hacer, y aunque sientas que "tenes que" nuevamente, te invito a que puedas relacionarte con el "decido hacer tal cosa" y evaluar donde esta el compromiso de tomar esa decisión. Analizarlo así, aunque parezca un simple juego de cambio de palabras, nos permite entender y comenzar a vivir consciente de nuestras decisiones, eso nos da la sensación de responsabilidad y protagonizar nuestra vida día a día. Te invito a probar un cortísimo juego y que experimentes lo que acabamos de hablar: Pensá en la siguiente cosa que sentís que "tenes qué hacer" y repetíla en tu mente 5 veces con pausas cada dos segundos diciendo: "Tengo que hacer ..." 2 segundos "Tengo que hacer ..." y así hasta 5. Cada vez que la repitas, descubrí como se siente el cuerpo y las emociones que te recorren. Tomate un minuto y probá el ejercicio ahora, dale!... Excelente, ahora animáte a probar decir lo mismo que antes y repitiendo 5 veces pero con la frase "Decido hacer ..." y repetilo cada 2 segundos como antes. También fíjate como se siente el cuerpo y las emociones a medida que decís las frases. ¿Y? ¿Cómo se sienten ambas frases? Si realmente pudiste hacerlo a conciencia sintiendo las frases habrás sentido a tu forma, como cuando Vos decidís hacer algo, el sentido de responsabilidad y compromiso cambia, se siente mejor y mas cómodo porque nadie nos obligo y ahora lo hacemos por nuestra cuenta. En este sencillo texto quería mostrarte como solamente cambiando el enfoque desde Dónde hacemos y Para qué hacemos las cosas que hacemos todo el tiempo, nos volvemos protagonistas y nos da un sentido de capacidad y control sobre nuestras vidas. En este tiempo donde algunas personas tienen mas tiempo disponible que nunca, ¿Qué estamos decidiendo hacer con ese tiempo? Esa pregunta tiene que ver con que quizás mucha gente esta esperando que esta situación pase, para volver a las obligaciones diarias. Si eso te esta pasando probablemente vivas mucho de tu tiempo desde el "Tengo que" y no con el "Decido a hacer" Porque ahora que quizás para muchos se bajo la velocidad en la que vivimos (Ojo no para todos, hay muchos que siguen trabajando) podemos notar que tiempo tenemos para decidir ¿qué hacer? y re-diseñar nuestra vida en los "quehaceres" cotidianos, decidiendo y eligiendo lo que hagamos y vayamos a hacer, aun cuando volvamos a salir post-cuarentena.

Podes tomar el control de tu vida, decidí que hacer y cambiar la forma en que experimentas tu vivir desde el rol de protagonista.

Un abrazo

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